Preparación del Sustentante

Recomendaciones y estrategias

En este apartado se sugieren técnicas de aprendizaje, estudio y preparación para resolver
exámenes. Lo más importante es que decida estar dispuesto a invertir tiempo y esfuerzo.

Prepárese para una revisión eficiente

Identifique las dificultades potenciales que necesita superar: lo que le falta saber o saber hacer sobre un tema.

Esta identificación implica:

A. Revisión y análisis de la estructura del examen: áreas, subáreas y temas.

B. Identificación de las áreas, subáreas o temas en que perciba le hace falta preparación, tenga dudas, carencias o vacíos tanto en conocimientos como en habilidades.

Prepararse para una revisión eficiente requiere autoevaluarse para identificar fortalezas y
debilidades en la formación. Aquí se requiere que enlace lo que ya sabe sobre el tema que está revisando con los contenidos propuestos en el examen.

 

Autoevaluación

a)   Evalúe su dominio sobre los hechos, conceptos, principios y procedimientos que aparecen en la estructura del examen.

b)   Evalúe sus     habilidades.  Durante su formación académica se desarrollaron tanto
habilidades científicas, de carácter general, como habilidades técnico-metodológicas
propias de la disciplina.

A partir de la lista que se muestra a continuación, usted puede determinar sus necesidades de preparación. En la columna izquierda aparecen componentes esenciales que pueden ser
preguntados y en la de la derecha ejemplos de preguntas relacionadas.

Aplique algunas de estas preguntas a los temas del examen y establezca el nivel de dificultad que le representa el tema. Utilícelas tanto como sea necesario y formule otras que considere pertinentes para esta detección de necesidades.

Con ayuda de las preguntas anteriores, puede serle útil elaborar una tabla donde señale los temas, conceptos, principios y procedimientos que le presenten mayor dificultad; en ella escriba las dificultades correspondientes y especifique en otra columna, con suficiente detalle, las estrategias para revisarlos.

Puede, por supuesto, elaborar esta tabla directamente si tiene la claridad de los temas en que su seguridad es menor, e incluir el tipo de columnas que mejor le ayude en su “lista de pendientes”.

Seleccione la información que debe revisar

  Localice las fuentes de información relacionadas con el contenido del examen, de lo que
debe revisar y seleccione lo más útil.

  Busque esas fuentes de información en sus propios materiales, en la bibliografía sugerida
en la guía, y lo que deberá consultar en otros medios (biblioteca, internet, etcétera)

Es importante que reconozca si le hace falta algo y que tenga ubicada la información para no sufrir contratiempos por la ausencia de los recursos necesarios. Esto incluye tener a la mano los implementos y recursos para trabajar las lecturas y otro tipo de información.

Organizar lo aprendido

La utilización de estrategias eficientes lo apoyará en la activación de los conocimientos previos y el vocabulario requerido; lo confrontará con su nivel de dominio actual y le permitirá analizar estrategias viables para superar las deficiencias detectadas.

Estas estrategias le permitirán transformar la información en una estructura que integre, en un todo coherente y significativo, los aspectos esenciales. Además de las siguientes, utilice las que usted ya conozca al respecto.

Lectura y revisión efectiva

Entre las técnicas están:

Lectura rápida: para encontrar lo básico del mensaje.

Lectura selectiva:  para encontrar conceptos particulares que interesan en un momento
dado.

Lectura con subrayado: que selecciona información importante.

Identificación del significado de las palabras, sobre todo las que tienen un carácter técnico, o bien un significado polivalente.

Mientras lee y revisa materiales, procure elaborar esquemas, mapas conceptuales y otras ayudas de índole similar (o utilizar los ya presentes en la información que está revisando), que le permitan construir y reforzar un marco de trabajo intelectual del tema.

 

Algunas estrategias para analizar los contenidos

 

Elaboración de ejemplos

A partir de la experiencia personal construya ejemplos de lo que está revisado para apoyar su comprensión, o bien resuelva los ejercicios propuestos en los propios materiales.

Elaboración de analogías
La analogía es el razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes entre dos cosas, donde sus semejanzas estructurales, funcionales o causales, y muchas veces sus diferencias, son descritas y explicadas. Es un proceso de pensamiento para establecer relaciones de semejanza entre cosas distintas.

Aprender mediante analogías exige reflexionar sobre lo ya conocido y usarlo como guía para incorporar nueva información a través de la creación de la analogía.

Las analogías son útiles para almacenar información, predecir resultados y eventos futuros,
demostrar relaciones entre diferentes aspectos y para el desarrollo del pensamiento creativo.
También sirve para ejemplificar y trasponer información a otros casos semejantes. 

Para construir analogías, se recomienda:

 Partir del planteamiento “es como ...” o “es similar a...”

 Identificar uno o más atributos característicos de la información nueva que son particularmente importantes para su entendimiento.

 Encontrar algo de su experiencia o conocimiento previos que tenga los mismos o parecidos
atributos.

 Describir claramente las semejanzas entre las dos cosas comparadas en la analogía, es decir, establecer la relación "es como".

 

Elaboración de conclusiones

Supone elaborar un resumen de la idea principal. Es llegar directamente al corazón del asunto. Una manera de aproximarse a ésta es escribir para explicarnos a nosotros mismos "qué es lo que está diciendo el autor", "qué idea, asunto o punto está tratando de exponer". La conclusión es mejor cuando se escribe en forma precisa o exacta; por lo tanto, los conectivos innecesarios deben ser omitidos para producir una especie de telegrama conceptual cuidando no caer en ambigüedades.

 

Elaboración de predicciones

Requiere hacer inferencias.   Elaborar predicciones sobre eventos futuros apoyándose en la
identificación de la información explicativa que brindan los materiales. Mientras más relaciones causales se identifiquen en los materiales, mayor será la probabilidad de que se genere una buena predicción de eventos. Puede partir del planteamiento “que pasa si...” o “dado esto... entonces esto”.

 

Utilización de indicadores estructurales y elaboración de patrones

En general, los contenidos hacen referencia a hechos, conceptos, principios, reglas, procedimientos y modelos conceptuales integradores. En este sentido, el conocimiento puede reestructurarse a partir de la identificación de los elementos o componentes esenciales estableciendo con ello los patrones que facilitan la organización y la comprensión de la información.

A continuación, se presentan los patrones más frecuentes y sus indicadores.

Algunas estrategias para organizar lo aprendido

 

Elaboración de esquemas de llaves

Distribuya las ideas del material, según su relación de pertenencia y jerarquía. La más general, regularmente, es el título. Se pone a la izquierda y a continuación, a la derecha, las partes en las que se divide la idea general. Es muy útil y se aplica a la mayoría de las materias. El esquema puede incorporar o incluir frases breves de descripción o explicación de la información, concepto, etcétera.

 

Elaboración del mapa conceptual

Teorías Manejo del conflicto

En él se organiza el contenido revisado de acuerdo con las relaciones de lo más abstracto y general y lo más concreto y específico en las que se divide y subdivide un todo organizado, visualizando la jerarquía y dependencia de conceptos y el sentido de relación observable entre las jerarquías.

Elaborar un mapa conceptual requiere transformar la información en representaciones gráficas que forman mapas con nodos y ligas o conexiones. Para ello se tienen que identificar conceptos o ideas importantes (nodos), que se interrelacionan (conectan) en forma de red. El resultado de la aplicación de esta técnica es la producción de estructuras o mapas en dos dimensiones. Estos mapas proveen una organización visoespacial de la información.

El proceso para construir el mapa conceptual contiene los siguientes pasos:

  Listar los conceptos importantes y su significado;
  Tomar el concepto más general de la lista (núcleo) y usarlo como punto de partida para la
construcción de la red;
  Añadir los conceptos adicionales a este núcleo, construyendo así una red de conceptos que están interconectados por líneas de relaciones marcadas;
  Identificar el nexo que une a los conceptos de la red, en términos de su pertenencia a la
misma clase, es decir: si uno es causa y el otro es efecto, si se interrelacionan por una
relación temporal, de pertenencia, etcétera;
  Revisar la red para asegurarse de que los conceptos importantes y las interrelaciones están
incluidos.
Se pueden construir mapas dinámicos que muestren procesos, ya que las conexiones pueden representar el sentido de la relación en una o varias direcciones.

 

Autorregule su avance

Autorregule su avance en la preparación para la presentación del examen mediante la evaluación, planeación y supervisión de lo logrado, para identificar si se han cumplido sus metas del aprendizaje; evalúe el grado en el que se han logrado y, si es el caso, establezca la modificación, selección o construcción de otras estrategias alternativas para mejorar el logro de las metas deseadas. Es importante evaluar tanto lo que aprendió, como la manera en la que lo aprendió.

Una preparación consciente y consistente  le apoyará en el desarrollo personal y le permitirá construir un repertorio de estrategias eficientes que le pueden servir en futuras actividades similares, así como mejorar su eficiencia en el aprendizaje y, por ende, su aprovechamiento en general.

Las estrategias que le hemos presentado aquí recuperan planteamientos de la literatura que son útiles a estudiantes de alto y bajo desempeño. De ninguna manera deben concebirse como una lista de habilidades de aprendizaje rígidas, estáticas y mutuamente excluyentes. La naturaleza paralela del aprendizaje, la comprensión, el pensamiento y la aplicación de lo aprendido hace, más bien, que cualesquiera de ellas puedan ser utilizadas en más de una actividad durante su preparación para el examen. Utilícelas de acuerdo con sus necesidades.